44 asesinatos de policías y 21 soldados. Agentes renuncian. Seguridad reacciona.

 

Mi Gente Informa. San Salvador, noviembre 17 de 2016.  Ante los constantes ataques organizados y ejecutados por grupos terroristas contra policías y soldados salvadoreños en las últimas semanas, el ministro de Seguridad, Mauricio Ramírez Landaverde ha emitido expresiones que denotan alguna preocupación y que actuarán para contrarrestarlas. “Cuando se ataca a policías y soldados es un ataque al país entero”, manifestó, y además aseguró que quienes están haciendo los ataques es un grupo criminal de la MS-13, que todavía cree que usando la violencia obtendrá “algunos beneficios”, dijo. También manifestó: “Tenemos muy claro que estos hechos llevan el propósito de dar marcha atrás a las medidas extraordinarias”.

Siempre en el mismo contexto  dijo que las pandillas se han convertido en estructuras puramente criminales, transnacionales, cuya labor es lucrarse con acciones criminales y han hecho uso de la violencia para obtener determinados fines, pero existen  fuertes conflictos entre la MS-13 y sus cabecillas buscan recobrar el control de sus estructuras.

Frente a la escalada de agresiones armadas y el accionar criminal de los mareros, expuso que investigarán a los abogados que han ayudado a los reos a “llevar y traer mensajes”, así mismo ya se está realizando el traslado de los cabecillas responsables de emitir órdenes contra policías y soldados para confinarlos en el penal de Zacatecoluca, así como trabajar de forma coordinada con la Fiscalía General para que emita órdenes de detención de forma más acelerada para detener y procesar a los que han cometido estos hechos.

 

En el mismo orden, Márvin Reyes, líder de  la Asociación de miembros de la Policía Nacional Civil ha manifestado que cada vez es mayor la deserción de policías, así como la situación que muchos viven debido a lo que representa el temor a ser asesinados, sin tener mayor respaldo por parte de las  autoridades, dado que hasta la fecha son 44 los agentes muertos en lo que va del año, sin que la ola de ataques se detenga.