A propósito de la no violencia contra la mujer

 

Carmen Elena Molina

Juez de Familia

Me gustaría destacar situaciones que no se han abordado con relación al tema tales como que la Ley contra la Violencia Intrafamiliar es muy  generosa en sus alcances por lo que es necesario darle a conocer a la población ya que la Ley también protege a personas que están en calidad de inmigrantes legales o ilegales, adultos mayores, niños (as), adolescentes, jóvenes y hasta los noviazgos.

Hay precedentes jurisprudenciales en cuanto a que se les ha aplicado esta Ley a personas integrantes de la Diversidad Sexual en el entendido que hay una convivencia y puede darse en esas relaciones agresiones físicas, psicológicas, sexuales y patrimoniales.

La  legalidad o ilegalidad del inmigrante no es factor para aplicar o desaplicar la Ley, pues lo que se pretende es detener o erradicar en su totalidad cualquier tipo de violencia en la relación. Esto es importante destacarlo ya que El Salvador es un país de tránsito para personas de diferentes nacionalidades y el arma que se utiliza por parte del agresor o agresora es decirle que tiene que callar porque si no será deportada. La Ley no dice que al tener conocimiento de la ilegalidad de la migración se reportará a las autoridades y el legislador ha sido sabio en cuanto a que estas leyes son proteccionistas de los Derechos Humanos y su interpretación debe de hacerse ampliamente.

Si las autoridades no dan el auxilio necesario a las víctimas el Estado mismo puede ser condenado por la falta de aplicación de la Ley. La Convención de Belén do Pará y los Convenios de Derechos Humanos, entre otros, así lo estipulan. La denuncia también se puede hacer ante tribunales internacionales. Al final la víctima hasta puede recibir una indemnización para resarcir  los daños ocasionados.

No menos importante es destacar que los niños (as) y adolescentes pueden ser víctimas o agresores, ejemplo de ello es cuando un joven empieza a obligar a su madre que le dé dinero constantemente o se aprovecha de ella para que le sirva de empleada doméstica evadiendo toda responsabilidad dentro del hogar, ha habido casos que los hijos han golpeado a sus madres y las ofenden. Lo mismo pasa con la violencia de los hermanos hacia las hermanas y viceversa, perpetuando el ciclo de la violencia que trasciende generaciones.

Lo que debe de quedar claro es que un niño (a) puede denunciar que sufre violencia o al contrario a un niño (a) se le puede acusar de ser agresor, igual como puede ocurrir con los adolescentes, quienes pueden ser víctimas o generadores de violencia.

También la Ley es aplicable a exparejas, a excónyugues, a exnovios, etc. dado que no obstante la relación que los unía terminó la violencia por el contrario se extiende a las nuevas parejas o familiares de las parejas; hay quienes quieren obligar a que se continúe la relación o con celos y agredir a las actuales parejas, hacen escándalos en lugares de trabajo, etc.

Otro tema tabú del cual casi nadie habla o muy poco se denuncia es la violencia sexual. Aquí lo que el legislador quiere es evitar que una persona imponga a otra una determinada conducta o coaccione a hacer algo que no le guste, por ejemplo: si la pareja es obligada  a ver una película de contenido sexual y hacer lo que aparece en ella. Igualmente obligar al otro a tener relaciones sexuales por una vía no aceptada por la otra igual es una agresión sexual. Hay que subrayar que la esposa o el esposo no puede ser obligado a tener relaciones sexuales, porque eso debe ser un acto consentido. Y finalmente la violencia patrimonial que es cuando la persona no da la ayuda económica y generalmente es por omisión, no da la cuota alimenticia de los hijos, se venden los enseres eléctricos del hogar, no se pagan los recibos del agua, de la luz, las cuotas escolares. Se venden los terrenos, las casas, se hipoteca la misma en fin, se deja en la miseria el hogar. Esto también es violencia.