¿Algún día la educación será importante en El Salvador? sólo entonces tendrá paz y desarrollo

Alejo Rubén Carbajal
La educación es uno de los principales ejes para crear una sociedad sólida y progresiva; se debe proveer al individuo de las condiciones necesarias para desarrollar sus talentos e impulsarlo a conquistar sus metas.
Una sociedad con bajos niveles de cultura y poca educación nunca podrá florecer, estará atrapada en el círculo vicioso del subdesarrollo pensante. Es aquí donde se evidencia la encomiable labor del maestro.
En todas las aulas de nuestra tierra, hay un grupo de personas que han decidido formar a otros seres humanos; buscan compartir el pan del conocimiento como alimento para la vida. Una tarea que muchas veces implica grandes sacrificios personales.
A veces las únicas razones que impulsan a nuestros maestros a seguir este camino es el amor a sus propios alumnos, la vocación a la enseñanza, su esperanza depositada en las nuevas generaciones, su convicción de formar parte de los cimientos del país que necesitamos.
El buen maestro es guía y amigo que también aprende de sus alumnos, los anima y les cultiva el amor propio para verlos florecer como ciudadanos responsables, infunde valores y virtudes para el diario vivir.
¿Quién de nosotros no recuerda con cariño a algún maestro?, aquel que nos dio la palabra precisa en el momento justo, que fue padre o madre cuando más lo necesitábamos, el que compartió tristezas y alegrías, el que nos alentó a creer en nosotros mismos. Es a ellos a los que les debemos nuestra sincera gratitud.
Como nación nuestro gran desafío es salir adelante buscando el progreso y bienestar de nuestra gente, nadie más que los propios salvadoreños somos los arquitectos de nuestro propio destino, necesitamos personas capaces de formar ciudadanos que sirvan a su país a través del servicio al semejante, es allí donde el educador se vuelve maestro de la vida y pilar fundamental de nuestra sociedad.

*Especialmente dedicado a los maestros salvadoreños que día a día edifican el porvenir de nuestra nación.