¿Cómo interpretar la Constitución de la República? Principios

 

La ley es la expresión de la voluntad de los legisladores; nada más. Quien interpreta y aplica la ley y el derecho, es el Juez. Es él quien los aplica a la realidad concreta del ser humano, cuando resuelve los problemas que se le plantean. Siendo esto así, es fundamental determinar cuáles son los criterios que aplican los jueces para interpretar, integrar y articular la ley y el derecho.

Los Jueces usan los principios como parámetros jurídicos, a la par de las leyes y aún más, hasta por encima de un texto legal; y los aplican para resolver un problema concreto.

Afirmamos que los textos legislativos sólo recogen una parte del derecho y, por si fuera poco, una parte que difícilmente se expresa de manera inequívoca y clara. Los principios son también normas desde las que se juzga y aplica la legislación.

La doctrina constitucional nos presenta el rol de las ideas superiores del ordenamiento jurídico que llamamos “principios constitucionales” que son los que tienen un sentido, un alcance y una función de rango superior para cumplir con la interpretación y aplicación de la Constitución. El actor principal del derecho no es el legislador como imaginaron algunos revolucionarios franceses, sino EL JUEZ.

Los principios son normas no escritas, de acuerdo con la tesis iusnaturalista. La corriente más generalizada los ve como medios idóneos para superar la hipertrofia de los sistemas normativos.

Los principios jurídicos representan la preeminencia de la sustancia sobre la forma. La superación del literalismo, del formalismo, que se revela en una cada vez más y más vasta jurisprudencia a partir de principios, que tiene por objeto declarar y hasta instaurar la supremacía de la Constitución, dándole unidad de sentido a todo el ordenamiento infra constitucional, partiendo de los valores, principios, fines y derechos que alberga la Constitución.

Este artículo no pretende analizar los principios a la luz de nuestra concepción del derecho, ni su influencia en la sistematicidad de la ciencia del derecho. Serán temas de posteriores reflexiones el método apropiado para conocerlos y atribuir sentido al ordenamiento jurídico a partir de los principios, más aún, debemos presentar la interpretación constitucional a partir de principios.

El constitucionalista Piza Escalante magistralmente expuso que los principios recogidos implícitamente, no expresamente, en normas, son su esencia y contenido, fuentes materiales de ellas, en cuanto que “manantiales de donde el contenido de las normas brota, necesitados a su vez de las fuentes formales que los toquen con su vara, transformándolos en normas operantes; y estas fuentes formales no pueden ser otras que la costumbre y la jurisprudencia, apoyados por la doctrina, que no es fuente formal”.

A los literalistas de la revolución francesa les dice el maestro Piza que “interpretar el Derecho, sin acudir a sus principios generales, sería tanto como rebajar las normas jurídicas al más simple nivel del lenguaje, tiranizándolas antes que liberalizándolas y reduciendo el papel de los jueces al que originalmente quiso Montesquieu, de la simple boca que pronuncia las palabras de la ley… seres inanimados que no pueden moderar, ni su fuerza, ni su rigor”.

Actualmente el formalismo de aquellos franceses, es historia. Los principios propagan su luz a toda la estructura jurídica del Estado, son instrumentos indispensables para dar sentido a las instituciones y para articular el ordenamiento jurídico.

Los principios cumplen varias funciones:

1) Una función interpretativa;

2) Una función integradora del orden jurídico;

3) Una función de garantía de las situaciones jurídicas de ventaja;

4) Una función orientadora o informadora del orden jurídico;

5) Una función limitadora de la acción de los poderes públicos;

6) Una función sistematizadora del ordenamiento y de la ciencia jurídica;

7) Una función antiformalista o mejor dicho sustancialista; y

8) Una función prescriptiva.

Es de pacífica aceptación que los principios son la esencia del orden jurídico. Garantizan y protegen los derechos fundamentales de la persona. El reconocimiento de la interpretación a partir de principios, disciplina el razonamiento jurídico del intérprete en general y del juez en particular.

El papel del Juez es complementario al del legislador o constituyente, nunca sustitutivo.