Continúan asesinatos de familiares de policías en El Salvador

 

San Salvador 13 de junio de 2017.* Siete personas que tienen algún parentesco con agentes de la Policía o miembros de la Fuerza Armada han sido asesinados por pandilleros en los primeros 12 días del mes.

La cifra toma relevancia debido a que en los meses anteriores los cabecillas de la Mara Salvatrucha ordenaron atacar a los elementos de seguridad y sus familiares.

El pasado abril, la inteligencia militar confirmó en un memorándum la intención de los antisociales de aumentar los ataques armados a policías, militares entre los días siete y 10 de mayo en un plan que denominaron “Lágrimas Amargas” y en una segunda fase llamada “Plan Niños Huérfanos” el cual consistía en atacar a los familiares de estos.

La información motivó a las altas autoridades de la Fuerza Armada a mandar una nota a todas las bases para prevenirlos de esa situación y recordarles algunas medidas de seguridad que el ministro Munguía Payés ha venido detallando, como cambiar de rutas, no portar accesorios militares visibles cuando están de licencia y evitar el consumo de bebidas alcohólicas en los bares del centro de San Salvador o lugares públicos.

Según un miembro de la Fuerza Armada el haber sido prevenidos por sus autoridades superiores logró que los elementos de seguridad estuvieran más alertas y pudieran protegerse en caso de detectar una amenaza.

El uniformado es del pensar que los criminales al no lograr asesinar a cuerpos de seguridad redirigen su atención a los familiares de estos, “lo hacen porque ellos no tienen como defenderse”, explicó el soldado.

Esa lógica es la que sigue el diputado de Gana Juan Pablo Barrera quien asegura que los pandilleros al no poder atacar a los elementos de seguridad van dirigir sus ataques a sus familiares y recalca que eso sucede porque la PNC “no tiene el control de los territorios”, detalló.

El último caso se registró en el barrio El Centro del municipio de Guatajiagua, en el departamento de Morazán, donde asesinaron a la prima de un agente policial que fue identificada como María Estela López, de 31 años.

También se reportó el homicidio de José Efraín Guevara, de 72 años, papá de un cabo de la Policía. El hecho ocurrió después de las 10 de la noche cuando miembros de la Mara Salvatrucha ingresaron a su vivienda en el barrio El Centro de La Paz y le quitaron la vida a machetazos.

Otro caso reciente fue el del padre de un investigador de la PNC que fue ultimado a tiros el 11 de junio cuando estaba por iniciar sus tareas agrícolas en el cantón Hualama, Chapeltique, San Miguel.

El hombre respondía al nombre de Miguel Ángel Rivera Benavides de 65 años.

El nueve de junio, la esposa de uno de los guardaespaldas del vicepresidente, Óscar Ortíz, fue asesinada en la colonia El Primo, en el cantón Lourdes, Colón, La Libertad. La mujer fue reconocida por el nombre de Maritza Elizabeth Durán de 55 años.

En Tepecoyo, La Libertad, el hermano de otro policía fue asesinado el 8 de junio, cuando estaba guardando ganado en su propiedad y un grupo de pandilleros llegaron para asestarle varios tiros. El hombre fue identificado como Juan Carlos Flores Orellana, de 34 años, quien presuntamente fue asesinado al ser confundido con su hermano.

El papá de un agente policial, que trabajaba como vigilante, fue asesinado a tiros en el cantón El Castaño, Nejapa, San Salvador, el pasado 5 de junio. La víctima fue identificada como Juan Tino Flores, de 60 años; quien es el padre de un agente destacado en Colón, La Libertad.

Mientras que a inicios de junio un exsoldado y su padre fueron asesinados a tiros en su vivienda por pandilleros que irrumpieron una celebración religiosa de la que eran partícipes el pasado dos de junio. Las víctimas son Orbi Gabriel Mejía, de 22 años y su padre Guadalupe de Jesús Mejía, de 65.

Aunque las condiciones son complicadas, el director de la PNC asegura que la moral de los elementos de la PNC es alta, “contrario a lo que mucha gente pensaría, -los policías- no viven pensando en que los van a matar; claro, hay momentos de tensión, eso no se puede negar”, explicó.

En general, la cifra de homicidios registrada entre el viernes y el domingo fue de 44 homicidios, es decir un promedio diario de 14 diarios; sin embargo fue el día viernes el más violento, cuando la PNC registró 25 homicidios en seis municipios; mientras que el sábado la cifra total fue de cuatro en todo el país y ayer domingo los asesinatos registrados fueron 15. En lo que va del mes, la cifra de homicidios alcanzó las 154 víctimas, según la PNC.

FUENTE: El Salvador Times