CRISIS. Fuertes pugnas en el partido Arena.

Juan José Dálton-Contrapunto.com Julio 5 de 2017.  La renuncia de dos diputados de nueva generación ha revelado una grieta en el llamado “partido de las libertades”

La renuncia de dos candidatos a diputados para ser reelegidos en las próximas elecciones municipales y legislativas en El Salvador en 2018, luego de hacer denuncias de arbitrariedades, ha convulsionado las bases del histórico partido derechista ARENA, primera fuerza opositora.

Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) fue fundada por el mayor extremista ya fallecido Roberto D´Aubuisson en 1981; al líder fundador se le vincula en la creación de escuadrones de la muerte de extrema derecha y en el asesinato del ahora beato Oscar Romero, en marzo de 1980, que todavía navega en la impunidad.

Los legisladores Johnny Wright y Juan Valiente, integrantes de una nueva generación de políticos de derecha, considerados librepensadores y tolerantes, denunciaron que la supuesta democracia y renovación que vive su partido “es un engaño”.

Pusieron como ejemplo, entre otras cosas, que la dirección de su partido les había bloqueado a quienes ellos habían propuesto como candidatas a diputadas suplentes. Meses antes hubo una fuga en masa de un sector de la juventud partidarista a “causa de la falta de tolerancia y de democracia”.

Wright y Valiente dijeron que ha prevalecido “el conservadurismo radical, en lugar de apreciar capacidad y honestidad”.

La actual diputada arenera, Ana Vilma de Escobar, y exvicepresidenta de El Salvador, aseveró indignada que no eran Wright ni Valiente los que tenían que renunciar, sino los que dirigen el partido. De Escobar anunció recientemente que en 2018 se retiraba de la política, cuando desde hace meses se le tomaba como una persona “presidenciable” para la campaña de 2019.

En tanto, el presidente de ARENA, Mauricio Interiano, llamó sin mencionar nombres a la “unidad” y a trabajar en conjunto por resolver los problemas del país y “no es el momento de pensar en temas personales”.

A través de las redes sociales se han desatado diversas reacciones a favor y en contra de los diputados disidentes. Algunos mensajes de Twitter los tildan de “traidores”. Otros mensajes contra Wright, quien es hijo de un prominente empresario, quien ha sido tildado de “gay”, “homosexual” y “abortista”, por su posición pragmática y tolerante en temas de género.

Por su parte, dos observadores de izquierda consultados por ContraPunto y que prefirieron conservar su anonimato aseveraron que “el problema en ARENA es una lucha por el hegemonismo cuando se acercan las elecciones. Es probable que los disidentes quieran formar otro partido, pero por el momento es prematuro creer en eso”.

En 2009, cuando el FMLN llegó al poder tras un apretado triunfo electoral, ARENA sufrió una fractura, a raíz de la cual surgió el partido Gran Alianza Nacional (GANA), que en ocasiones ha votado al lado del oficialismo por proyectos gubernamentales sociales y económicos.

Puede que los legisladores disidentes tomen el camino de declararse “independientes”y voten indistintamente, en favor o en cintra de las posiciones de su partido, del mismo modo por los programas de gobierno.

En ARENA también han surgido voces disidentes por la elección de los candidatos a alcaldes por San Salvador, Nuevo Cuscatlán y Santa Ana, localidades donde tres aspirantes respectivamente a esas municipalidades fueron “vetados”, incluido un excoronel retirado, Oscar Lara, para “favorecer” a la veterana diputada Milena de Escalón para alcaldesa en la segunda ciudad más importante de El Salvador.

Tanto el FMLN como ARENA son los partidos más fuertes a nivel nacional. Entre los dos ocupan más de las dos terceras partes de los 84 diputados propietarios que conforman la Asamblea Legislativa. Por tal razón, en ocasiones trascendentales como la votación de presupuestos o préstamos internacionales que se requieren los dos tercios del total de votos, se han bloqueado mutuamente.

ARENA gobernó por 20 años El Salvador (1989-2009); mientras que el FMLN cumplirá 10 años de haber ganado el poder Ejecutivo el próximo 31 de mayo de 2019. El pulso político comienza apenas.