CURAS VIOLADORES DE NIÑOS CONDENADOS  POR LA IGLESIA

 

San Salvador, diciembre 19 de 2016. Diversos adagios en el mundo rezan sobre que la verdad,  tarde o temprano, siempre saldrá a luz; esto ha estado cobrando vida en los últimos tiempos en El Salvador en diversos campos; uno de éstos es sobre un secreto a voces en la grave impunidad de la que gozan desde siempre grupos de poder religioso.     

Este domingo, el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, dio un informe inusitado: tres curas salvadoreños,  acusados de violación sexual de niños, fueron declarados culpables por la Iglesia Católica, después de años de investigación.

Jesús Delgado, Francisco Gálvez y Antonio Molina, los tres sacerdotes procesados fueron encontrados culpables en sus respectivos juicios,  a ellos se les aplicó la dimisión clerical, es decir que pierden todas las facultades sacerdotales, la pena más grave que se aplica en la iglesia”, expresó el arzobispo entre otros detalles.

Uno de los acusados, Jesús Delgado, según la información, abusó sexualmente de una niña de ocho años de edad, lo cual se prolongó con toda impunidad durante nueve años consecutivos. De acuerdo a las fuentes, su castigo no trasciende las suspensiones definitivas como sacerdote, pues ya no es posible aplicarle la ley penal, dado que han transcurrido más de diez años, por lo que ha prescrito la posibilidad de que la víctima y la Fiscalía General de la República puedan hacerle justicia.

Por otra parte, el sacerdote Juan Francisco Gálvez, párroco de la Iglesia Nuestra Señora del Rosario, en Rosario de Mora, San Salvador, hasta el año pasado. Sobre sus hechos no se ha dado mayores detalles, así como sus responsabilidades penales, esto por el hermetismo con que son tratados, so pretexto de proteger la identidad de las víctimas.

El otro pedófilo es José Antonio Molina Nieto, párroco en Santa Cruz de Roma,  Panchimalco, San Salvador. Sobre él pesan dos casos, que tampoco han sido dadas.

Como parte de su obligado pronunciamiento, el arzobispo Alas dijo: Las resoluciones de la Santa Sede en estos tres casos revela la preocupación de la iglesia por el bien de los niños, el sentir de la iglesia en favor de los pequeños, que la iglesia esta con las víctimas. En ese sentido, expresamos nuestro compromiso de cero tolerancias ante los abusos de menores”, dijo.

Luego de conocerse tales resoluciones, aun no existen pronunciamientos de organización o institución alguna, aun cuando se sabe que existen muchísimos casos más de pedofilia (niños y niñas víctimas de violaciones) por parte de ministros religiosos de distintas denominaciones y corrientes, así como por personas particulares; esto, debido a la cultura de miedo y desconfianza en la administración de justicia cuando se trata de perpetradores con algún nivel de poder, ya sea económico, político o religioso.