EE. UU. lanzó sobre Afganistán la bomba más potente de su arsenal. ¿Porqué?

Telesur. En entrevista para teleSUR el especialista en temas de política internacional, Iñaki Gil de San Vicente, analizó el lanzamiento por parte del gobierno de Estados Unidos de una poderosa bomba no nuclear en la provincia afgana de Nangarhar (este), lugar donde supuestamente se encontraban miembros del grupo terrorista Daesh.

Expertos en defensa de EE.UU. la han calificado como la “madre de todas las bombas”, se trata del perfeccionamiento de un artefacto que se usó con mucha frecuencia en Vietnam. El nombre de la bomba es GBU- 43/B MAssive Ordnance Air Blast (MOAB) y su explosión equivale a 11 toneladas de trinitrotolueno (TNT), más pequeña que la nuclear que lanzaron sobre Hiroshima en 1945.

¿Por qué EE.UU. usa esta bomba justo ahora contra un pueblo como el afgano, que ha estado alejado de los conflictos? El analista Iñaki Gil explica que el Pentágono la usó con el fin de avisar a países como Siria, Rusia, Corea del Norte e Irán que no tiene ninguna duda en usar bombas no nucleares con un poder destructor cuando haga falta. Para ello se escuda en su supuesta lucha contra el terrorismo islámico pero la razón es “para advertirles”.

El Pentágono informó que el ataque se realizó “para minimizar los riesgos de las fuerzas afganas y estadounidenses que ejecutaban operaciones de limpieza en el área, al tiempo que se maximizara la destrucción de combatientes e infraestructura del autodenominado Estado Islámico (Daesh)”.

Pero varios analistas coinciden en que este ataque es un mensaje de intimidación de la nueva administración estadounidense, pese a que el propio Donald Trump asegura que el lanzamiento de la bomba “no representa un mensaje a Corea del Norte”.

Esta bomba es guiada al objetivo sólo durante la caída, por lo que no está considerado como un arma de precisión. Por eso el Pentágono asegura que para el lanzamiento tomaron “todas las precauciones necesarias” para evitar víctimas civiles.

¿Por qué EE.UU. puede bombardear y atacar? “EE.UU. cree que bajo la doctrina del Destino manifiesto, una ideología que intelectuales norteamericanos desarrollaron en el siglo XVII bajo la dominación británica, son la nación elegida por Dios para proteger al resto de la humanidad”, explica Iñaki Gil.

La primera expresión de esta ideología surge con la doctrina Monroe, el principio de la política exterior de Estados Unidos de no permitir la intervención de las potencias europeas en los asuntos internos de todos los países americanos.

A partir de allí se mantiene en toda la historia de EE.UU. su pretensión de control y dominio sobre países de América Latina y El Caribe y posteriormente de imperialismo fuera del continente americano. “Es en momentos de grandes crisis para los norteamericanos cuando más se aplica la doctrina Monroe, lo hicieron los expresidentes Ronald Reagan, George Bush, Bill Clinton, la mantuvo Barack Obama y ahora Trump”.

Justo después del bombardeo contra Siria hace una semana, Trump dijo ¡Dios proteja a América!, frase repetida en mandatarios estadounidenses, “ellos creen que pueden declararle la guerra preventiva a cualquier país y pueblo, esa idea se inscribe bajo la lógica de la clase dominante norteamericana”.

¿Está optando EE.UU. potenciar el negocio de la guerra? Es importante destacar que el armamento militar representa un gran problema para las naciones porque o lo usan o quedan obsoletos, ya que rápidamente quedan superadas por otras armas con el avance de la tecnología. Periódicamente la industria militar tiene que sacar al mercado el armamento que le sobra para experimentar armas más potentes, apunta Iñaki Gil.

Donald Trump multiplicó los gastos militares para descongestionar la enorme cantidad de armas que tienen en su arsenal sin utilizar y eso es lo que mantiene viva la economía norteamericana. Esto explica por qué se recurre justo ahora a ordenar este tipo de ataques, responde a lógica mercantil.