EL SALVADOR. Grandes deficiencias en los Juzgados de lo Laboral

 

Centro de Estudios Jurídicos

Uno de los tantos problemas al que ya nos hemos referido es el de la aplicación supletoria de sus normas a otros procesos que, siendo distintos del civil y mercantil, no tienen disposiciones específicas.

Y es que la primera pregunta que surge es si en verdad existen disposiciones específicas en otros ámbitos, judiciales y administrativos, y si por ende es legítimo aplicar o no las contenidas en el Código Procedimientos Civiles y Mercantiles.

Pero en ningún ámbito se han reportado más problemas y contradicciones que en el laboral. Para decirlo con claridad, los juicios laborales se han convertido en un terreno en el que impera la inseguridad, la incerteza y la discrecionalidad que casi roza la arbitrariedad en algunos casos.

Los tribunales de lo laboral aplican a veces sí y a veces no las disposiciones contenidas en el CPCM, ocasionando una disparidad de criterios que espanta y que ha provocado serios problemas en los usuarios del sistema. Ocurre a todos los niveles.

Para el caso, no hay manera de entender cómo es posible que en los casos en que se recibe declaración de parte, tal diligencia se realice ante el juez, pero que cuando se reciben declaraciones testimoniales, el juez brille por su ausencia.

La justificación ha sido que la prueba testimonial tiene su propia regulación en el Código de Trabajo y que, por ello, hay que sujetarse a lo que ahí se dispone; pero que como no existe regulación de la declaración de parte en el Código de Trabajo, entonces es factible aplicar las disposiciones contenidas en el CPCM.

Esta aproximación que ya es en sí misma cuestionable, no toma en cuenta que en ninguna parte dice el Código de Trabajo que los interrogatorios de testigos se realizarán ante los resolutores o colaboradores judiciales, ni mucho menos permite que la excusa sea la sobrecarga de trabajo de los tribunales. El Código de Trabajo ha exigido siempre la presencia del juez y si antaño existía una práctica distinta, la misma ya no cabe en estos tiempos.

Tanto el Código de Trabajo como el CPCM exige la presencia del juez en todas las diligencias judiciales. Es más, el CPCM dice en el art. 10 que el juez debe presidir personalmente tanto la celebración de las audiencias como la práctica de los medios probatorios, quedando expresamente prohibida la delegación de dicha presencia, so pena de nulidad insubsanable.

De ahí que en realidad, en todos los casos en que los jueces de lo laboral no quieren participar de la toma de declaraciones testimoniales, deben entender que están ocasionando la nulidad insubsanable del juicio. Aun y con la rígida interpretación que se está haciendo de cuándo aplicar y cuándo no aplicar las disposiciones del CPCM, lo cierto es que existe una norma –el art. 10 CPCM– que dice que hay nulidad cuando no existe inmediación.

Como esto que apuntamos a manera de ejemplo, existen muchos otros problemas que se están presentando en los juicios laborales y que van desde las fases iniciales del procedimiento, la celebración de las audiencias, la presentación de escritos y alegatos, pasando por la presentación y evacuación de la prueba, hasta la interposición de los recursos.

Tenemos juicios laborales que por erróneas interpretaciones siguen manejándose bajo un régimen procesal que ya no corresponde a la realidad y que termina dañando a trabajadores y empleadores.

Pedimos a la Corte Suprema de Justicia que se ponga atención inmediata a este problema y que se adopten los correctivos necesarios. Además, hacemos notar a la Asamblea Legislativa que ya llegó el momento de modificar el Código de Trabajo. – See more at: http://www.laprensagrafica.com/2017/01/09/serio-problema-en-los-tribunales-laborales#sthash.d1PYvLDP.dpuf