EL SALVADOR. Gustavito, Cicies, Pre-elecciones, austeridad…

Jorge Castillo

En nuestro país se desafía lo racional y ocurren cosas contradictorias. Los medios de comunicación, en general, y las redes sociales, en particular, informan a diario los  muchos contrasentidos del entorno. Veamos algunos ejemplos.

1º) CICIES. Resulta incoherente que quienes se oponen a esta iniciativa sean aquellos que deberían ser los primeros en rendir cuentas claras. Los mismos que hasta hace pocos años lucían pobres, enjaranados, cuasi anémicos y hasta escuálidos, pero que al poco tiempo de saborear  las mieles del poder cambiaron su paupérrima realidad por  ostentosos estilos de vida. Es contradictorio dejar en la orfandad financiera a la Fiscalía y al mismo tiempo oponerse a apoyarla con una CICIES.

2º) Gustavito. Es increíble que la muerte de un animalito se haya manejado con tanta incoherencia, opacidad, confusión y supina ignorancia. El hecho indignó a todos y el  país fue expuesto ante el mundo  como primitivo y atiborrado de funcionarios trogloditas. Como cada día ocurre un nuevo escándalo, el tema ha ido perdiendo vigencia mediática en provecho de los funcionarios responsables, que en cualquier democracia medianamente seria ya hubieran sido destituidos.

3º) Elecciones 2018. Un magistral Twitter de un comunista que en su época se supo manejar muy bien en los frentes de guerra, como hoy en día lo hace en las cadenas televisivas del empresariado al que combatió, subió la semana anterior en la red este comentario: “¿Qué puedes esperar de una masa que cambia su voto por un tamal o un pedazo de pollo? Y que no se ha corrompido por falta de oportunidad”. Pareciera  ofensivo y un contrasentido ante la capacidad de análisis y propuesta que hoy abunda en nuestra poderosa juventud. No obstante, la crudeza de esa comunicación no debería ser óbice para no valorar la agudeza que encierra como reflexión política.

Nuestros jóvenes no deben repetir la historia de generaciones pasadas. Deben tomar en cuenta lo siguiente: a) El 2018 será la oportunidad propicia para empujar los ajustes políticos anhelados, tanto en la representación legislativa como en los gobiernos municipales. b) Hay que escuchar las propuestas de todos los candidatos y cuestionarlas en el sitio mismo donde las expongan. No nos debemos limitar a oírlas solamente. Hay que escucharlas y cuestionarlas, in situ. 3º) Si los candidatos te  ofrecen baratijas, como camisetas o delantales con logos de un partido, hay que aceptarlas e inmediatamente utilizarlas como trapeadores. Así convertiremos lo inútil en algo útil.4º) Por ningún motivo hay que dejar de ir a votar, aunque sea por el “menos pior”.

4º) Seguro médico privado. Es un contrasentido que desde la Asamblea Legislativa se promueva que hay unos pocos ciudadanos de primera categoría y millones de segunda. Es terco no querer renunciar al seguro médico privado. Ridiculiza el discursito de vana austeridad, que apenas ayer pronunció el político que hoy en día preside ese Órgano. Mejor sería que refuercen la red pública hospitalaria y que todos los empleados legislativos  vayan a pasar  consulta al ISSS, donde acudimos todos los ciudadanos de a pie.

5º) Tráfico. Es un contrasentido que con un parque vehicular de más del millón de unidades, de las cuales 450 mil circulan en el gran San Salvador, junto a miles y miles de temerarios motociclistas, el gobierno no mueva un dedo para hacer algo ante el colapsado tráfico. Así fue con las pandillas. Las dejaron crecer; hicieron show con manos duras y súper duras; juraron que a los malacates se les acabaría la fiesta y la cosa terminó con “manos pícaras” y con una tregua, que se esforzó en ocultar el peor presidente que hayamos tenido. Nadie habla en serio de escalonar horarios o de ordenar el tráfico público, mucho menos el privado.

6º) Austeridad. Es un contrasentido buscar salidas fáciles a la “falta de dinero”, cayéndole a las pensiones e impulsando nuevos impuestos, mientras se mantiene intocable la planilla de activistas, los  viajes, lujosas agendas y prebendas.