Entre troles, borregos y dinosaurios, aterriza Bukele.

Jaime Ramírez Ortega

Y ante estos atributos, no es posible ser parte de ningún partido político en El Salvador, no, al menos con las dirigencias actuales, porque sus talentos se salen del estándar ideológico, dado que entre más se agache la cabeza sobre las directrices que toman unos cuantos dirigentes políticos, atrincherados con el  discurso  “patria si comunismo no”, o “el pueblo unido jamás será vencido” es más que suficiente para mantener adormecidas a las masas que son como borregos, que ondean las banderas partidarias y cuidan el voto de los futuros millonarios de El Salvador.

Es decir, que para ser parte de un partido político (las masas), solo se requiere que no se piense ni que cuestione las decisiones que toma la dirigencia, aun así estén equivocadas, porque si cuestiona o pregunta del porqué de las cosas, puede ser tildado de comunista si dentro de ARENA, o ser ultraderechista u oligarca si se está en el FMLN; en GANA, no sé cómo llamarlo cuando no se está de acuerdo, ya que no he logrado descifrar aún su ideología.

Entonces señor Alcalde, los votos no se ganan con un ejército de troles que opinen a favor nuestro en todo, sino con la capacidad de convencer a la población sobre la base de los hechos, y usted, aunque es una persona carismática que conecta muy bien con la juventud, tiene algunos desaciertos que en política son imperdonables, ya que la población es la que lo está evaluando, no el FMLN ni ARENA, así que no pierda de vista que usted debe convencer al pueblo y no a las bases de ningún partido.

Para ello le recomiendo que se desvincule completa y rotundamente de las empresas que son de su propiedad y de su familia donde han salido favorecidos con contratos millonarios en publicidad de parte del Estado, y usted, como político, sabe que hay conflicto de intereses, sobre todo cuando se maneja el discurso de que no recibirá salario por su plaza de Alcalde, lo cual no es equitativo con los contratos millonarios ganados; así que hágase un favor si desea continuar incidiendo en política, que sus empresas dirigidas por sus familiares  renuncien en participar en cualquier licitación pública.

Para que usted se conduzca honorable y en una eventual candidatura presidencial, obtenga el respaldo de millones de salvadoreños incluido el mío, porque solo así entenderemos que usted verdaderamnente le quiere servir a El Salvador, y no servirse con la cuchara más grande, como lo han hecho sus antecesores que solo han visto al Estado como un medio de vida opulenta, a través de los contratos estales y cobro de comisiones por otorgamientos de contratos; es decir, que se debe de alejar de todo acto de corrupción que solo busca favorecer a un grupito de personas,

en detrimento de millones de salvadoreños que viven violencia estructural ejercida por el Estado; del mismo modo, tiene que renovar su imagen ante el pueblo, dado que lo que se percibe de usted, es que es una persona caprichosa, ególatra y megalómano; recuerde que para sacar adelante una nación se requiere paciencia, tolerancia y respeto a las ideas; pero por lo visto, usted se ha vuelto intolerante a otras ideas y esto es el principio de un pensamiento dictatorial, es decir, veo a Nayib Bukele, pero oigo a Mauricio Funes en sus discursos.

Recuerde que los mejores consejos no vienen de sus amigos que le soban la espalda asintiendo que todo lo que usted hace está bien, sino de aquellos que lo critican con una base firme y sin pasiones ideológicas, aunque a usted no le guste; así que aléjese de todos aquellos viejos políticos que le roban autenticidad y lo mal aconsejan. Forme un equipo de personas notables que le sumen prestigio.

“Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; mas en la multitud de consejeros hay seguridad” (Proverbio 11:14).

Señor Alcalde, es evidente que sus adversarias políticas alcanzaron quórum para dejarlo fuera de la contienda electoral 2018, aunque usted no es un político con el cual simpatizo y no me refiero a las razones ideológicas, ya que más allá de las ideologías extremas, analizo la trayectoria y comportamiento de las personas que inciden favorablemente en política; claro que para ello se debe escrutar el discurso político versus los hechos y creo, sin temor a equivocarme, que usted tiene un gran potencial, dado que es una persona  carismática, entusiasta, propositiva y que dice lo que piensa sin importar las consecuencias.