#JusticiaParaEvelyn

Karen Molina

No puedo ni siquiera imaginar lo que significa tener 18 años, ser violada, quedar embarazada como resultado de la violencia que se ejerció en mi contra, ignorar que estoy embarazada, tener un parto extrahospitalario, quedar en shock y, como si no fuera suficiente, ser acusada de provocarme un aborto y por ello ser condenada por la justicia de mi país a 30 años de prisión por el delito de homicidio agravado.

Pareciera que lo que he dicho es ficción o algo simplemente salido de mi mente y quizá creamos que esto puede no ser posible en el mundo actual, pero sí que es posible y ese es precisamente el caso de Evelyn Beatriz Hernández, una mujer joven salvadoreña que ha sido víctima no solo de un sistema patriarcal que continúa colocándonos a las mujeres en una posición de subordinación, que nos violenta e incluso nos mata, sino también de un Estado que no garantiza nuestros derechos sexuales y derechos reproductivos, especialmente en cuanto al derecho que tenemos a decidir si queremos o no tener hijos o cuántos hijos queremos tener.

El Salvador es un país donde el aborto se encuentra absolutamente penalizado y es el único país a nivel mundial donde las mujeres que padecen partos extrahospitalarios y emergencias obstétricas son encarceladas por ser sospechosas de practicarse un aborto. Evelyn, como muchas otras mujeres en ese país y en la región, ha sido víctima de un sistema que no solamente obliga a las mujeres a cumplir con el mandato de la maternidad, sino que las condena y castiga por crímenes que no cometieron.

Evelyn fue víctima de violencia sexual a los 18 años y no sabía que estaba embarazada. Tuvo un parto extrahospitalario y fue acusada de cometer el delito de homicidio agravado, por esa razón pasó un año en la cárcel de mujeres y, recientemente, a sus 19 años, fue condenada a 30 años de prisión.

Evelyn es una de esas 25 mil niñas, adolescentes y jóvenes salvadoreñas que cada año se convierten en madres, en un país donde 1 de cada 5 embarazos no llegan a término y de 22 embarazos 4 tienen malformaciones congénitas.

Muchas personas en El Salvador y a nivel internacional se han solidarizado con el caso, pidiendo un cambio en la sentencia y exigiendo justicia. Yo me uno a esas voces que exigen #JusticiaParaEvelyn en El Salvador, rechazando el fallo que la jueza salvadoreña Nury Velásquez resolvió en contra de Evelyn, quien tiene derecho a ser protegida, no a ser juzgada e injustamente condenada por un delito que no cometió. No es posible que nuestros Estados continúen ignorando, criminalizando, desprotegiendo y vulnerando los derechos fundamentales de las mujeres jóvenes.