La Policía Comunitaria en El Salvador

El plan  global del Gobierno  de la República, en materia de seguridad  ciudadana para el quinquenio 2014-2019,  contempla entre  sus componentes principales la implementación de la Policía Comunitaria.

Carlos Ramírez

La primera fase del despliegue de la Policía Comunitaria (PC) a nivel nacional, fue inaugurada por el Presidente, Salvador Sánchez Cerén,  el pasado 11 de agosto en  la Colonia Costa Rica de esta capital.

A partir de entonces el proyecto avanza  con rapidez. A estas  alturas, la  PC   ha sido instalada en los principales puntos críticos de la capital e  incluso en algunos municipios del  Área Metropolitana de San Salvador.

Sin embargo,  la celeridad con que camina el plan  es asimétrica con la  asimilación del  concepto por parte de algunos   sectores. El propósito de este escrito es,  precisamente,  coadyuvar a clarificar  el significado de la PC en el Salvador. Comencemos.

Poco se ha dicho que este enfoque, con sus variables,  se originó  en Inglaterra,  Estados Unidos,  Japón y en otros países desarrollados, aunque no precisamente con el nombre de PC. En   otros lugares se le llama, por ejemplo,  “Policía de Proximidad”.

Lo  anterior, por cierto,  es una de las explicaciones de  por qué, las  naciones citadas,   no  tienen  los niveles delincuenciales  que abaten a otros puntos del globo, como al   Triangulo Norte y, por supuesto, de los altos niveles  de  desarrollo democrático  y económico que poseen.

En tanto,  en  América Latina el esfuerzo es  más reciente.  Brasil, para el caso  y,  en particular ciudades como  Sao Paulo, impulsa la PC  con buenos  resultados.

No es casualidad, que  los  países mencionados,  han  apoyado y siguen  apoyando a  El Salvador en el desarrollo de este rubro, mientras  el Banco Mundial  anunció la víspera su respaldo.  Y no se descarta que más gobiernos y organismos internacionales se sumen al esfuerzo.

¿En qué consiste la policía comunitaria?

La PC no es una sub dirección,  ni  secretaría, ni mucho menos un  departamento de la PNC,  sino una forma de entender el quehacer  policial, es decir,  es una filosofía y,   como tal todos  y todas las policías tienen que responder a  ese enfoque. Es decir, toda la plantilla.

Su  propósito es el asocio estratégico  de los aplicadores de la ley con los vecinas y vecinas   a fin de combatir y prevenir conjuntamente la   violencia  y la delincuencia.

Ello implica desmarcar  a la policía   de prácticas netamente represivas  —como sucedió por siglos en muchas partes del  planeta — cuyos resultados,  como lo demuestran ampliamente los hechos,  no  fueron ni son los  mejores.

Más en concreto, el   y las policías deben ser líderes y lideresas capaces de establecer una relación de amistad con  los ciudadanos y ciudadanas. Para tal fin  deben aplicar “habilidades sociales”  y predicar  buenas prácticas y  valores.

Pero no solo eso. Deben articular esfuerzos con el resto del liderazgo de su  jurisdicción,   a fin de diseñar   un plan de trabajo, que permita, entre otras cosas,  identificar  los factores de riesgo de  la violencia y la delincuencia.

El resto de líderes en referencia, son obviamente los alcaldes, párrocos,  pastores, instituciones, asociaciones de padres de familia y de jóvenes, de empresarios, de asociaciones deportivas, etc.

La policía comunitaria en El Salvador

En El Salvador  el modelo  es relativamente nuevo. Su origen está en los Acuerdos de Paz firmados en 1992,  que  dieron vida a la PNC,  no porque en el documento se mencione literalmente el concepto,  sino porque el marco  doctrinario de la corporación  (democrática, civilista y respetuosa de  los derechos humanos) es  congruente con el  enfoque de PC.

Fue  en   1998 que se produjo  el  esfuerzo embrionario  con el despliegue de las  Patrullas de Intervención Policial Comunitaria (PIP COM), con el cual, por cierto, se obtuvo  resultados importantes.

La diferencia  es que ahora  no sólo se trata de efectuar patrullajes con una connotación comunitaria como lo hacía la PIP COM  sino de  establecer   vínculos permanentes con la comunidad. Esa  es  su característica fundamental.

En coherencia,   desde la administración anterior 2009-2104,  la PNC  imparte   capacitaciones intensivas   sobre   FPC  al 100% del personal,  incluso a  la alta oficialidad  y   a los trabajadores  administrativos.

Dinámicos, interactivos, los  cursos   son impartidos por instructores nacionales con base al  “Manual de Formación de Policía Comunitaria  de El Salvador” redactado por expertos nacionales y extranjeros conforme a la  realidad  del país.

El documento consta  de 200 páginas y 11 capítulos entre ellos: “Habilidades sociales básicas”, “Inserción y vinculación comunitaria”, “Resolución de problemas”, “Elaboración de Diagnósticos”, “Planificación operativa” y “Supervisión, evaluación y rendición de cuentas”.

También,  La Academia Nacional de Seguridad Publica, prepara a los y las policías con la visión de PC.  Como resultado el 95% del cuerpo policial está capacitado para trabajar con base al  enfoque. La  ANSP también ha  entrenado  a 260 instructores.

Cabe destacar   que durante el quinquenio anterior   el plan piloto de la PC  se ejecutó en al menos 30 territorios a lo largo y ancho de la geografía nacional  con resultados que confirman la viabilidad de la estrategia.

La policía comunitaria, esfuerzo estratégico

El   despliegue  está siendo  concentrado,  inicialmente,  en los 15 municipios más violentos del país que son parte de las 63 zonas que registran el 80 por ciento de los homicidios en este último año.

La meta es cubrir las 7 zonas que dividen la capital y los 42 sectores  que  la conforman para luego  ampliar el proceso a  los restantes 14 municipios. Posteriormente, será desplegada en todo el territorio nacional.

Conforme al plan, el banderillazo de salida, como se cita arriba, se llevó a  cabo en la Colonia Costa Rica, y a partir de entonces el despliegue se ha llevado a cabo    cerca de 30  colonias. Es más, al momento de redactar este  trabajo  iniciaba en municipios del área metropolitana de San Salvador.

Está   demostrado  que la PC es un modelo policial  que ha dado resultados excelentes  en  otras latitudes, particularmente en países desarrollados y últimamente  en algunas naciones de Latinoamérica. Aquí cerca tenemos otro ejemplo: Nicaragua.

No  es ni un invento ni un ensayo. La PC es un esfuerzo de luces cortas y largas  cuya viabilidad  está comprobada en otras latitudes,  razón por la que sin lugar a dudas, contribuirá grandemente a mejorar  la calidad de vida de los salvadoreños y salvadoreñas.

Claro está, sus frutos se verán más rápido  si la ciudadanía participa  decididamente en el esfuerzo.