MASACRE DE EL MOZOTE. Militares comparecen ante juez

 

Marzo 30 de 2017. En un hecho inusitado e inesperado para muchos, siete militares de alto rango comparecieron ayer ante el juez de Primera Instancia de San Francisco Gotera, en Morazán, para ser intimados (lectura de la denuncia en su contra por participar en la histórica  masacre de El Mozote, ocurrida en diciembre de 1981, en aquellos territorios del Oriente del país,  donde fueron asesinadas más de mil personas, entre niños y adultos.

 

Estos hechos, que conmocionaron al país quedaron en la impunidad total al no existir las condiciones para enjuiciar a los implicados en estos, habiendo prescrito con el paso del tiempo y además consumado con la aprobación de la ley de amnistía por parte de los partidos de derecha inmediatamente después  delos Acuerdos de Paz.

No obstante, 25 años después, la Sala de lo Constitucional de la  Corte Suprema de Justicia (CSJ) declaró inconstitucional tal ley; de allí que la  Oficina de Tutela Legal, por medio de  los abogados David Ernesto Morales Cruz y Ovidio Mauricio González, presentaron el caso para su reapertura.

 

A esta audiencia se hicieron presentes, previo citatorio, José Guillermo García, exministro de Defensa; Rafael Flores Lima, exjefe del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada; Jesús Natividad Cáceres, Francisco Adolfo Castillo, José Antonio Rodríguez Molina, Luis Adalberto Landaverde y José Mario Godínez Castillo, todos ex militares con poder de mando durante la guerra en El Salvador.

 

Para este día se esperaba la comparecencia de Mauricio Isaac Duke, Carlos Eduardo Cáceres, Rafael Santiago del Cid, César Augusto Milla, Salvador Augusto Guzmán, Walter Oswaldo Salazar, José Roberto Antonio Garay, Óscar Córdova Hernández y Jorge Armando Alfaro.

 

Entre los delitos que se les imputan están asesinatos, robos agravados, violaciones agravadas, actos terroristas, privación de libertad y actos preparatorios de terrorismo.

 

Según el informe de la Comisión de la Verdad y diversos testimonios, tal masacre fue perpetrada por la Fuerza Armada, durante la “Operación Rescate” realizada por  el Batallón Atlácatl, la Tercera Brigada de Infantería de San Miguel y el Centro de Instrucción de Comandos, de San Francisco Gotera, Morazán; según los registros, obedeciendo órdenes superiores, decenas de efectivos militares    masacraron a cientos de campesinos en los cantones La Joya y Cerro Pando, como también en los caseríos La Ranchería, Los Toriles y Jocote Amarillo.

 

Se desconocen elementos de individualización de las acusaciones así como cuáles serán los argumentos de la defensa, pero existe mucha expectativa por parte de varias organizaciones de derechos Humanos sobre si se hará o no justicia.