“Migrar es un derecho, no un crimen”

Eduardo Barahona- Contrapunto.com Agosto 14 de 2017. Representantes de organizaciones de la región centroamericana, México y Estados Unidos se reunieron en El Salvador para favorecer en soluciones a las amenazas de deportaciones masivas y buscar la protección de las personas migrantes.

Se estima que alrededor de 500 mil personas migran en busca de mejores condiciones de vida, pero en el camino se enfrentan a la violencia de los cárteles y grupos criminales. Quienes logran llegar a Estados Unidos deben, además, tratar de encontrar estabilidad al margen de las políticas migratorias del presidente de estadounidense Donald Trump. Organizaciones han denunciado que miles de familias quedan a merced de la desintegración y el empobrecimiento.

El director ejecutivo de Alianzas Médicas, Óscar Chacón, aseguró que existe una urgencia por proteger a los migrantes a nivel global, ya que la movilización segura hacia otros países es un derecho humano.

“Existe preocupación donde se inclinan en políticas (de Estados Unidos) que buscan restringir o castigar la movilidad humana de forma irracional. La movilidad humana es una bendición para los países de destino como de origen. Nosotros creemos que el ser humano tiene la libertad si así lo desea, pero también es importan vincular a cómo contribuir a que la gente tenga oportunidad de vivir una vida digna en su país. Eso es una tarea que va más allá de la temática migratoria, pero es necesario vincular la defensa y protección de la población en movimiento”, señaló Chacón.

La preocupación por el cierre de fronteras es evidente para las más de 50 organizaciones sociales que velan por la defensa de los derechos de las personas migrantes, ya que aseguran que se están deportando 260 mil personas por año y que al final no se ha buscado una solución donde se legalice a quienes trabajan fuera de sus países sin infringir otras leyes.

La representante de American Friends Service Committee, Fabiola Flores, no descartó que en el flujo migratorio del corredor mesoamericano exista un incremento de violencia para las personas en movimiento, y por esa misma razón dijo que es necesario brindar seguridad a todas las personas que desean migrar a otros países, por lo que se debe buscar soluciones junto a políticas de Estado para beneficiar a estas personas.

Al final los defensores de derechos humanos acertaron en que se debe prestar atención a las necesidades reales de las poblaciones en movimiento ya que más personas que viajan de forma insegura buscando el “sueño americano” terminan en condiciones desfavorables, por lo que se insistió en buscar nuevas políticas donde se permita el paso a personas que buscan un trabajo fuera de sus países de origen.