Nubes de dictadura

Ricardo Viana
“Al leer las declaraciones de uno de los personajes de la dirigencia del partido político en el gobierno en relación a la sala de lo constitucional y en particular a cuatro de sus magistrados, lo que se me vino a la imaginación son las nubes negras que traen consigo la tormenta de la dictadura. Y es que no se puede pensar de otra forma al analizar el espectro del actual control del poder en ES.
 
El partido político llamado FMLN controla el Ejecutivo, Tiene control, con la ayuda de los comodines de Gana y PDc y PCN quienes son capaces de vender a sus progenitoras con tal de tener algo de protagonismo político, de la asamblea  Y ahora se lamenta de haberse equivocado con los magistrados de la sala de lo constitucional porque no los tienen de su lado como fue su pensada cuando los eligieron.   Quieren el control de los tres órganos, poderes, o como los quieran llamar según su lenguaje, del Estado. Y eso es lo que se llama dictadura y de las peores, porque los dictadores al fin de cuenta sabemos son malos desde el corazón hasta los pensamientos, pero estos futuros dictadores son malos en todo y de todo. Engañaron a la gente haciéndoles creer lo que ni ellos mismos creían y ofrecieron lo que sabían que no podían dar. Esa crueldad solo es digna de una dictadura en donde lo que abunda son las mascaradas de populismo y ofrecimiento de beneficencia, pero en realidad lo que existe es opresión y miseria de la que se benefician el o los miembros de la dictadura para quienes el objetivo es el poder y mantenerse en el cueste lo que cueste. Incluso a costa del sufrimiento de los que los llevaron al poder.
 
Hace algún tiempo hice un comentario y decía en aquella ocasión de la elección de nuevos magistrados a la CSJ que  sería bueno reflexionar sobre el papel de la CSJ en un  ambiente dominado por el acuerdo politiquero. Decía entonces que no me quedaba duda que la ‘teoría de división de poderes’ o ‘balances y contra balances’ en la administración del Estado es material para un mundo ideal, pero no para el que hoy vivimos. En la realidad, yo prefiero pensar en una colaboración entre los diferentes brazos del estado con un propósito común de producir bienestar y justicia a la población a la cual sirven.
 
Con esta idea en mente, pienso que el órgano judicial y específicamente la manifestación material del mismo la CSJ tiene, sin exagerar, un papel de extrema importancia en el llamado ‘estado de derecho’. Es la garantía misma de que las libertades ciudadanas, los derechos de los individuos así como los del estado se respeten y sobre todo tengan plena vigencia a través de la facultad de poder ejecutarlos incluso por la vía de la compulsión.
 
La CSJ tiene funciones y facultades establecidas en la constitución política de la República y, al menos en teoría, debería de ser independiente y por consiguiente imparcial. Con esto me refiero a que las personas ‘electas’ a la magistratura no representan fracciones políticas, regiones geográficas o grupos desaventajados de la sociedad. La función de la CSJ es una función técnica de impartir justicia sin olvidar que en el proceso de impartir justicia o de hacer ver que se imparte justicia se debe responder a las características propias de log grupos sociales a los que les aplica la ley escrita.
 
En otras palabras, la CSJ no es un grupo de personas que esta fuera de la realidad, al contrario, debe estar en contacto con esa realidad y oír el mensaje de esa realidad. La composición de la CSJ por medio de magistrados electos nombrados o cualquier otro sofisticado término que se use para hacer parecer producto de proceso democrático el cargo, no significa que sus miembros representan a esos sectores que los ‘propusieron’ ni tienen ‘deuda’ de favor por haber sido nominados al cargo. Su única obligación es para con la función que les encomienda la constitución y en ese sentido al menos podrán parecer que ejercen una función de jueces independientes, apoyándose en la única fuente de su función: la constitución. La única forma de cambiar sus funciones y atribuciones es por medio de enmienda a la constitución y esto es algo que los magistrados, estoy seguro, tienen bien claro. Es bueno recordar que las llamadas negociaciones políticas no crean funciones ni la modifican, solo las hacen más difíciles de ejecutar.
 
Hoy creo que después de leer los comentarios de ese personaje del partido político en el gobierno, mi viejo comentario es  actual y valido”