Piden a Asamblea bajar de 85 a 50 el número de diputados

Enero 5 de 2017. Representantes de diversas organizaciones  presentaron esta mañana una pieza de correspondencia ante la Asamblea Legislativa, en la que solicitan se reforme el artículo 13 del Código Electoral, para que se modifique la forma de las circunscripciones electorales y por consiguiente se reduzca del número de diputados.

Entre os demandantes están Paul Steiner y Félix Ulloa, como impulsores, quines explicaron que la actual distribución de diputados  violenta el artículo  79 de la Constitución, pues no toma como  base a la población. Así mismo, expresaron que  la cantidad de diputados se establecería con base a la cantidad de 115,000 habitantes por cada legislador. La idea es que  ya no se establezcan diputados por departamento sino por zonas,  oriental, occidental, central y para central; 11 para occidente, 10 para oriente, cinco para la zona paracentral y 24 para la central.

Hicieron un llamado a  las diversas fracciones a que analicen la medida la cual debe de efectuarse Según dijo en vista de varias sentencias de inconstitucionalidad emitidas por la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia.

Tal como lo han expresado, se espera que la mayoría de diputados, so pretexto de sus justificaciones reiteradas,  no esté de acuerdo con tal reforma y ni siquiera este proceso pase a ser discutido por la comisión de Legislación, le asiste el derecho a estas organizaciones de acudir  ante la Sala de lo Constitucional, pues según los impulsores de este proceso, se debe dar cumplimiento a la sentencia que establece tal necesidad, considerando además lo oneroso e injustificados que representa la actual cantidad de diputados para el erario; pues no solo se reduciría lo enunciado sino además la cantidad de diputados suplentes, a 20.

A continuación transcribimos el texto de la pieza de correspondencia que amplía las razones y fundamentos de tal necesaria reforma:

 

“”””Señores Secretarios y Señoras Secretarias de la Junta Directiva

Asamblea Legislativa

San Salvador

Presente.

Estimados Señores Secretarios y Señoras Secretarias:

Con toda atención, presentamos la siguiente pieza de correspondencia a efecto de que sea introducida al pleno legislativo, para que siguiendo el proceso de formación de ley, sean aprobadas las reformas que en el mismo planteamos, las cuales están debidamente estructuradas en los anteproyectos de decretos legislativos, que modificarían los cuerpos normativos a los que se refieren.

Dichas reformas están relacionadas con el Código Electoral y el Reglamento Interior de la Asamblea Legislativa, en los términos siguientes:

  1. El número de Diputados y Diputadas Propietarios y las Circunscripciones Electorales.

Reformas al artículo trece del Código Electoral, que establece el número de OCHENTA Y CUATRO DIPUTADOS PROPIETARIOS Y SUPLENTES, correspondientes a 14 circunscripciones electorales, las cuales se han definido atendiendo la división político/administrativa del territorio nacional. En ese sentido, son los 14 departamentos los que el legislador secundario ha tomado en consideración para asignar el número de diputados a elegir.

Esta situación además de irrespetar el mandato del legislador constituyente, que en el artículo setenta y nueve de la Constitución estableció que el sistema electoral tiene como base la población, atenta contra el principio de igualdad del voto. Así lo observamos en la última elección legislativa de 2015 cuando un diputado por el departamento de San Salvador fue electo mediante un cociente electoral que debió obtener su partido, de veinticinco mil ochocientos setenta y nueve votos válidos,  y otro como es el caso del departamento de La Unión necesitó treinta y un mil trescientos treinta votos válidos para ser electo en la misma función[1]. Sin lugar a dudas, esta violación constitucional se deberá corregir inmediatamente, con la reforma al artículo trece del Código Electoral, que por este medio estoy proponiendo.

Mi objetivo y único interés al presentar esta propuesta, es hacer valer el principio y la norma constitucional antes señalada, y a la vez, devolverle a la representación popular, consignada en el art.83 Cn su validez y eficacia plena. El pueblo soberano, tiene que estar debidamente representado en la Asamblea Legislativa, conforme las normas legales y criterios técnicos que la doctrina, el derecho electoral comparado y nuestro derecho positivo lo prescriben. Es por ello que, a fin de hacer coincidir nuestra normativa electoral con esos fines superiores que la democracia representativa demanda, que hoy presento esta propuesta.

Recordemos que una de nuestras clausulas pétreas constitucionales, se refiere al sistema político el cual, como dice el art. 85 Cn es republicano, democrático y además representativo. Por tanto, adecuemos la legislación secundaria que lo desarrolla, conforme los principios y normas de la democracia representativa, universalmente reconocidas.

Para darle una base de sustentación a mi propuesta, traigo a la atención de la Asamblea Legislativa, algunos elementos informativos que pueden ayudar a una mejor comprensión de la misma. Entre ellos: a) la sentencia de Inconstitucionalidad numero veintiocho pronunciada por la Sala de lo Constitucional en el año dos mil dos (Inc. 28-2002), sobre la inconstitucionalidad de la Circunscripción Nacional (plancha nacional) que permitía elegir veinte diputados propietarios e igual número de suplentes; b) la definición de Circunscripción Electoral, que permite comprender el papel entre representante y representado; y, c)  las estadísticas del último Censo Nacional de Población, que nos da la cifra oficial necesaria para calcular la cuota de representación adecuada para cada diputado.

  1. En el caso de la sentencia en comento, presentada por varios ciudadanos que a la vez eran diputados del partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional FMLN, encabezados por Schafic Handal, entre sus argumentos para que se eliminara la Circunscripción Nacional, encontramos el siguiente: “Al distinguir entre dos sistemas diferentes de circunscripciones electorales para elección de Diputados -por un lado, de circunscripciones departamentales en la letra a) y, por otra, una sola circunscripción nacional en la letra b) del artículo impugnado–, se rompe con los principios de igualdad del voto y de representación proporcional con base en la población, contenidos en los arts. 78 y 79 Cn., en tanto se asignan valores distributivos distintos de población –y, en consecuencia, de votos- a los Diputados electos por cada tipo de circunscripción; de tal manera que, de acuerdo al censo último de población realizado en 1992, el cual arroja un total 5,118,599 habitantes, tal como actualmente lo regula el nuevo art. 13, un Diputado de circunscripción nacional representará a una población de 255,929.95 personas (es decir el total de habitantes entre 20 Diputados), mientras un Diputado electo por departamento deberá representar a una población de 79,978.11 habitantes (o sea el total de la población entre 64 Diputados).”

Cuando los demandantes se refieren al art. 13 del Código Electoral,  enfatizan que es “el nuevo art. 13” porque como lo destacan en su demanda, dicha norma fue producto del gatopardismo legislativo de aquella época,  de cambiar un situación sin la intención de que esta se modifique, es decir cambiar para no cambiar. Lo relatan en estos términos: “el pasado 22-V-2002 la Asamblea Legislativa modificó, en su forma, la disposición que había sido impugnada por el ciudadano Félix Ulloa hijo, en el proceso de Inc. 6-2000 –art. 12 del CE–, a través del “subterfugio” de emitir una nueva disposición –el art. 13 de dicho cuerpo normativo–, en sustitución del art. 12 del CE, declarado inconstitucional por sentencia de 17-V-2002, y haciendo que el anterior artículo 13 pasara a ser el art. 12; sin embargo, el nuevo artículo 13,… conserva en su esencia el contenido de la disposición declarada inconstitucional”

A esa demanda encabezada por Schafik Handal, la Sala de lo Constitucional respondió con una sentencia estimatoria, sustentada en una serie de consideraciones tanto sobre la naturaleza e igualdad del sufragio, entendido como derecho subjetivo de los ciudadanos, pero bajo la concepción rousseauniana, anterior al Estado mismo. Y es que en efecto, como sostuvo la Sala en aquella oportunidad, el establecimiento de una circunscripción nacional –”plancha nacional”– de magnitud mucho más grande que cualquiera de las circunscripciones departamentales, conducía que el voto no tuviera el mismo peso. Aunque cada elector no tenía más que un voto, como consecuencia del tamaño disímil de las circunscripciones electorales, los votos de los ciudadanos de las circunscripciones departamentales tenían un valor de resultado superior que el de nivel nacional. Por lo tanto, y considerando que esa situacuib violaba el principio de igualdad del voto consagrado en el art, 78 Cn. Declaro la inconstitucionalidad de la Circunscripción Nacional; con lo cual, la Asamblea Legislativa debió haber retornado al número de 64 diputados que existían antes de la creación de dicha circunscripción.

  1. Todo sistema electoral tiene dentro de sus elementos constitutivos, la definición de los distritos o circunscripciones electorales. Para definir su tamaño, límites y escaños a representar, los distritos siguen criterios y parámetros legales, políticos, cartográficos, demográficos, etc. En nuestro país, es la Constitución la que nos da la pauta para su diseño. Al haber cambiado del sistema mayoritario al sistema de representación proporcional (1963) en El Salvador no pueden haber distritos uninominales; por tanto, cualquier reforma que se realice en la distritación o redefinición de las circunscripciones electorales, debe considerarlos por definición como distritos plurinominales.

Con relación a las Circunscripciones Electorales, en esa misma sentencia la Sala formuló una clara jurisprudencia en los términos siguientes: “… la igualdad electoral exige la igualdad poblacional. Partiendo de que la igualdad del sufragio exige que en la traducción de los votos para la obtención de los escaños parlamentarios, éstos posean el mismo peso y de que el tamaño de las circunscripciones electorales –entendido tamaño como el número de representantes que corresponden a cada circunscripción electoral– debe responder, en todo momento, a la distribución poblacional en el territorio nacional, puede afirmarse que la igualdad del sufragio se logra cuando cada escaño representa la misma cantidad de habitantes en todo el territorio electoral.

En ese sentido, es indudable que existe una conexión entre el número de escaños a asignar y la igualdad del voto. Así, la distribución del tamaño de las circunscripciones puede afectar positiva o negativamente el sufragio igualitario. En perspectiva con lo anterior, el legislador al distribuir la magnitud de las circunscripciones electorales debe, en la medida de lo posible, utilizar proporciones de habitantes lo más constante posible a efecto de salvaguardar el carácter igualitario del sufragio.

En ese contexto, es evidente que el legislador secundario, en la distribución de los distritos electorales, no obstante dispone de libertad de configuración, para garantizar ponderadamente tanto la igualdad del sufragio como el principio de representación proporcional –sin sacrificar uno en aras del otro–, debe estructurar las circunscripciones electorales mediante la utilización de cifras más o menos homogéneas de habitantes.”

Siendo el Órgano Legislativo donde se materializa la representación popular por antonomasia, deberá conformarse de acuerdo a los criterios básicos que permitan el desarrollo de la misma. Ya el art.86 establece que el poder público emana del pueblo, quien lo delega por medio del derecho del sufragio a su gobernantes y representantes; por lo tanto, es obligación de los poderes constituidos (Órgano Legislativo) asegurar que el ejercicio democrático para la integración de la Asamblea Legislativa, se realice de conformidad a las normas y estándares universales como la igualdad del sufragio y una justa definición de los distritos electorales.

Esta es la ocasión propicia para darle a nuestro sistema electoral, la configuración adecuada en lo que respecta la conformación del Órgano Legislativo. Para ello, y buscando una adecuada relación entre el tamaño de nuestro territorio nacional y la población residente en el mismo, proponemos que a efecto de la elección de diputados a la Asamblea Legislativa, se creen cuatro circunscripciones electorales<, a saber: La Occidental, La Central, La Paracentral y La Oriental.

  1. En cuanto al Censo Nacional

El primer censo de población debidamente elaborado en nuestro país, se registra en 1930 y se le conoce como Primer Censo de Población. Luego, en 1950 la Organización de  Estados Americanos (OEA), apoyó la producción estadística en América, a través del Instituto Interamericano de Estadísticas (IASI); en esos años surgió el Programa del Censo de las Américas, que entre otras cosas, propuso a los países de la región que levantaran sus censos poblacionales. Nuestro país fundó el Departamento de Censos, independiente de la Dirección General de Estadística y Censos, dicho departamento se encargó del Segundo Censo de Población, realizándose el 13 de junio de 1950. En 1961 se realizó el Segundo Censo de Vivienda y Tercero de Población, diez años más tarde se realizó el Cuarto Censo de población en 1971.  En 1992 en el Censo V de Población y IV Vivienda el empadronamiento se realizó de acuerdo al concepto de “Jure o Derecho”, es decir se enumeraron a las personas según el lugar de residencia habitual. Siendo el primer Censo que se ejecutó bajo este criterio. El último censo desarrollado por el Ministerio de Economía a través de la Dirección General de Estadística y Censos se denominó VI Censo de Población y V de Vivienda y se llevó a cabo en 2007.

Como vemos, El Salvador no mantiene una línea de tiempo constante y con plazos similares, para llevar a cabo esta tarea de magnitud nacional y capital importancia institucional. Hay  países como Ecuador y Estados Unidos, donde el Censo de Población se realiza cada diez años.  En la republica suramericana, la constitución establece en el “artículo 126. El número de habitantes que servirá de base para la elección será el establecido por el último censo nacional de población, que deberá realizarse cada diez años”.

En los Estados Unidos los resultados del censo de 2010 determinaron el número de escaños que cada estado recibe en la Cámara de Representantes a partir de las elecciones de 2012. Los nuevos números supusieron una bendición para los republicanos, debido a que Texas encabezo a los estados de tendencia republicana que aumentarán sus escaños a expensas del Nordeste demócrata. Después de cada censo decenal, el país redistribuye los 434 distritos de la cámara baja para igualarlos aproximadamente en población y cada estado consigue al menos una banca. Barack Obama perdió en Texas y en la mayoría de los otros estados que ganaron bancas. Este año la ventaja de este sistema la capitalizo Donald Trump, quien obtuvo casi 3 millones de votos menos que Hillary Clinton y salió electo porque el último Censo de 2010 re-definió la composición del Colegio Electoral.

Para efecto de nuestra propuesta, y conociendo el resultado del VI Censo de población y V de Vivienda, que nos da la cifra de 5, 744,113 habitantes, distribuidos en las cuatro zonas del país de la manera siguiente:

 

EL SALVADOR   5, 744, 113 h.   100%

Departamento             habitantes                  %

Zona Occidental

01- Ahuachapán           319,503                      5.6

02- Santa Ana                523,655                     9.1

03- Sonsonate               438,960                     7.6

Zona Central

04- Chalatenango         192,788                     3.4

05- La Libertad              660,652                     11.5

06- San Salvador        1,567,156                     27.3

07- Cuscatlán                 231,480                     4.0

Zona Paracentral

08- La Paz                       308,087                      5.4

09- Cabañas                   149,326                      2.6

10- San Vicente             161,645                      2.8

Zona Oriental

11- Usulután                  344,235                      6.0

12- San Miguel               434,003                     7.6

13- Morazán                   174,406                     3.0

14- La Unión                   238,217                     4.1

Si se asignara la representación de 115,000 habitantes por cada diputado, tendríamos la suma total de 50 diputados, Lo vemos así: 115,000 h x 50 Diputados= 5,750,000 h.

Con la cifra repartidora de 115,000 habitantes por diputado estos quedarían distribuidos de la siguiente manera:

Zona Occidental con 1,282,118 h. le corresponderían 11 diputados

Zona Central con 2,652,076 h le corresponderían 24 diputados

Zona Paracentral con 619,058 h le corresponderían 5 diputados

Zona Oriental con 1,190,861 h le corresponderían 10 diputados.

Con la distribución anterior, estaríamos dándole cumplimiento a la jurisprudencia constitucional que establece: “… es evidente que el legislador secundario, en la distribución de los distritos electorales, puede adoptar el diseño que mejor le parece que responde a las realidades políticas y sociales imperantes. No obstante, la magnitud de éstas en el territorio nacional –entendida magnitud como el número de representantes que corresponden a cada circunscripción electoral– deberá responder, en todo momento, a la distribución poblacional en el territorio nacional, lo cual habrá de determinarse por los medios objetivos pertinentes –censo de población o cualquier otro medio confiable– que le permitan a dicho legislador cumplir con el mandato”. Inc. 6-2000 del 22-V-2002.

A pesar de lo que opinan algunos expertos, de que nuestros últimos dos Censos de Población (1992 y 2007) han tenido sub registros exagerados por diversos motivos y a esta fecha no hay un dato oficial confiable del número real de habitantes que tenemos, mucho menos de su tasa real de crecimiento[2], en la siguiente tabla se muestra el comportamiento histórico del crecimiento de nuestra población, y con claridad podemos observar una tasa decreciente; por lo que la cifra de nuestra población recogida en el Censo de 2007 no debería tener una modificación sustancial en términos porcentuales, diez años más tarde.

País 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014
El Salvador 1,87 1,85 1,83 1,81 1,78 1,75 1,72 1,7 1,68 1,66 0,33 0,32 0,3 0,29 0,27

Fuente: Index Mundi. http://www.indexmundi.com/g/g.aspx?c=es&v=24&l=es

Por lo cual trabajar con la cifra repartidora de 115,000 habitantes por diputado, es lo más realista en términos demográficos y lo más justo en cuanto a la cuota de representación popular igualitaria y proporcional que manda nuestra constitución.

  1. Los Diputados y las Diputadas Suplentes.

Debido a que nuestra Constitución reconoce la figura del Diputado Suplente y le asigna un rol en la integración de la Asamblea Legislativa no podemos considerar la posibilidad de suprimirlos de la legislación electoral, como sucede en aquellos sistemas que no eligen diputados suplentes. En el numeral 4) del art. 131 Cn, se establece: “Llamar a los Diputados suplentes en caso de muerte, renuncia, nulidad de elección, permiso temporal o imposibilidad de concurrir de los propietarios”.

Actualmente se elige un diputado propietario por cada diputado suplente, el Art. 13 del Código Electoral ordena: “La Asamblea Legislativa estará compuesta por ochenta y cuatro Diputados o Diputadas propietarios e igual número de suplentes. 

Habrá tantas circunscripciones electorales, como Departamentos, en que se divide el territorio de la República para la administración política.

Cada circunscripción se integrará con al menos tres Diputados o Diputadas propietarios e igual número de suplentes”.

Sin embargo la realidad legislativa nos ha mostrado que no es necesario elegir un diputado suplente por cada uno de los diputados propietarios; y consideramos que podemos continuar con esa experiencia, fundamentada en el Art. 21 del Reglamento Interior de la Asamblea Legislativa RIAL,  que estipula: “Los Diputados y las Diputadas suplentes serán elegidos de la misma manera que los Diputados y las Diputadas propietarios y, mediante llamamiento de la Asamblea, podrán integrarse para conformarla, a propuesta escrita del coordinador del grupo parlamentario al que pertenezcan, en los casos que establece el ordinal 4̊ del artículo 131 de la Constitución”. Es decir que  es la fracción del partido donde ocurre la vacante temporal del diputado propietario, la que decide cuál de los Diputados Suplentes electos, llenará esa vacante.

Por tanto no es necesario elegir 84 diputados suplentes. Basta que en cada fracción exista un número determinado de suplentes, para que cualquiera de ellos sea llamado a llenar la vacante. El número puede variar según sea el tamaño de la fracción. La idea es que no haya más de 20 diputados suplentes en total, en cada legislatura.  Siguiendo la metodología utilizada para la definición del número de diputados propietarios, la propuesta es: elegir 4 diputados suplentes para la zona occidental, 3 diputados suplentes  para la zona oriental, 2 diputados suplentes para la zona paracentral y 11 diputados suplentes para la zona central.

El mecanismo para su elección, no debe de modificar el sistema de elección de los diputados propietarios, debiendo cada partido contendiente, agregar a continuación de su lista de candidatos a diputados propietarios, el número de candidatos a diputados suplentes, que le corresponden a la circunscripción electoral respectiva.

Según la propuesta que presentamos, en la Circunscripción electoral correspondiente a:

  1. Zona Occidental, los partidos presentarían un listado de candidatos de 11 propietarios más 4 suplentes. Con lo cual cada lista partidaria contendría 15 nombres.
  2. Zona Oriental, los partidos presentarían 10 candidatos para propietarios y 3 candidatos para suplentes sumando un listado de 13 candidatos.
  3. Zona Paracentral, los partidos presentarían una lista con 5 candidatos a diputados propietarios y 2 candidatos a diputados suplentes, sumando un total de 7 candidatos por partido.
  4. Zona Central, el listado por partido debería contener 24 candidatos para diputados propietarios y 11 candidatos a diputados suplentes, con lo cual la lista sería de 35 candidatos por partido.

De esta manera, se respeta:

  1. La figura constitucional del Diputado Suplente,
  2. El fallo de la Sala de lo Constitucional de elegirlos mediante el voto directo de los ciudadanos,
  3. La decisión de la Asamblea Legislativa de que sea la fracción parlamentaria la que decide a cuál de los suplentes se llama a sustituir la vacante de un propietario, y
  4. La voluntad del pueblo soberano, quien con su voto directo e igualitario decide quienes son los suplentes del partido, y no del propietario. Esta última condición es la que se ve vulnerada cuando se le presenta a electorado la falsa imagen que está eligiendo a un diputado suplente que ira a sustituir al diputado propietario, en una aparente “formula o tickect” electoral, que en realidad no es tal.

Al diputado suplente electo también se le trata con la dignidad de la investidura, pues no se le engaña, haciendo creer falsamente que el suplente electo sustituirá automáticamente al propietario ausente, y que por esa razón se eligen 84, uno por cada diputado propietario. Esta propuesta resuelve ese conflicto ético/político, ya que el suplente, igual que en los Concejos Municipales, no sabe a cuál de los propietarios va a sustituir.

  1.  Conclusiones.
  1. La Sala de lo Constitucional de 2002 reconoció que “el art. 79 Cn. deja un amplio margen para que el legislador configure el sistema electoral que considere mejor responde a las necesidades políticas y sociales del país”, pero a la vez estableció como parámetros que el legislador debe observar en la determinación del sistema electoral dos reglas: “que debe existir una relación incontestable entre el número de escaños o cargos electivos y la población; y que el sistema electoral parlamentario debe fundamentarse en el principio de representación proporcional.” 6-2000.
  2. La igualdad del sufragio consagrada en nuestra constitución, se logra cuando cada escaño representa la misma cantidad de habitantes en todo el territorio nacional. En ese sentido, es indudable que existe una conexión entre el número de escaños a asignar –o magnitud de las circunscripciones electorales– y la igualdad del voto (art.78 Cn.). La importancia en definir el tamaño de las circunscripciones electorales, además de su importancia dentro de la cartografía electoral, es porque mediante el mismo se puede afectar positiva o negativamente el carácter igualitario del sufragio.

Además, es importante superar esa concepción departamental en la definición de las circunscripciones, que sin duda colisiona con el texto y el espíritu del art. 125 Cn., que define la calidad nacional de la representación de cada diputado, al estipular: “Los Diputados representan al pueblo entero…”. Situación que se confirma constantemente en la Asamblea Legislativa cuando se sustituye a un Diputado propietario y se llama a un suplente, sin importar por cual departamento fue electo.

  1. No existen modelos electorales buenos o malos, cada país se dota de su propio sistema atendiendo a las condiciones políticas, económicas, sociales y culturales del memento en el cual decide diseñar o reformar su sistema electoral.

En el caso salvadoreño, tenemos urgencias democráticas que atender, especialmente cuando entramos en un año pre-electoral; entre ellas las reformas al sistema electoral que surgió durante la post guerra. De ahí la demanda de su actualización y modernización, que garantice los avances democráticos logrados hasta la fecha.

  1. Mejorar la calidad de la representación es fundamental; y la Asamblea Legislativa es el órgano donde esta representación se expresa naturalmente. Por esa razón se vuelve un imperativo dirigir la mirada hacia este Órgano fundamental, dotarlo del tamaño adecuado a la población que representa. Las tres propuestas contenidas en esta pieza de correspondencia, son solo un modesto aporte ciudadano, para motivar el debate y generar la toma de decisiones.

Estamos seguros que los diputados y las diputadas están conscientes de que el pueblo salvadoreño está atento y pendiente de sus actuaciones; por lo cual los invitamos a recibir estas propuestas, elaboradas con el espíritu ciudadano y republicano que las inspira, sin matices ideológicos ni agendas partidarias, simplemente tratando de interpretar el sentimiento de nuestro pueblo.

Sin otro particular, Atentamente.

 

 

 

Félix Ulloa hijo               DUI 00711698-3

Anexo: Anteproyectos de Decreto Legislativo.

[1] Tribunal Supremo Electoral: ACTA DE ESCRUTINIO FINAL DE LA ELECCIÓN DE DIPUTADAS Y DIPUTADOS A LA ASAMBLEA LEGISLATIVA

[2] Ricardo Ayala K. La Prensa Gráfica 16 de Abril de 2016.