San Miguel de mi nostalgia y los delincuentes

Por Francisco Pereira


No se si es por la época o la edad, pero este día he sentido nostalgia por mi patria, entendiendo esta como un montón de cosas bonitas grandes y pequeñas que llenan cada momento de nuestras vidas: La sonrisa de un anciano que camina seguro mientras con cariño un niño le toma de la mano.

En un vuelo de pájaro me acerco ilusionado a mi pacha Mamá, sobre vuelo con mis sueños las antiguas tierras pipiles, desde lo alto veo el resplandor del Rió Lempa majestuoso desaparecer tras los cerros, rumbo al mar, en ese interminable ir…

Sobre el valle de San Andrés me detengo, ahí pegadito al Desvio de Febles donde comienza la famosa cuesta de la torre. A lo lejos, el sol ilumina la punta del edificio mas grade de esa ciudad, ubicada pegadito al Rió Eufrates. Con los brazos extendidos una estatua parece mirar a los del pueblo que van y vienen. Será por la distancio o por la nostalgia?, pero me parece verle llorar, mientras una mujer ofrece mazos de chipile que corto este día: Tres por un dólar - grita mientras se suma al grupo de gente que camina como en carnaval, apresura su paso, necesita vender toda la mercancía, pues para mañana estará ahechada a perder y además necesita la cuota del prestamista, que con un diez por ciento castiga a diario aquellos impagables cien dólares que un día le presto. A esta cuota tiene que sumar la renta que diariamente paga a las maras para que no le hagan daño y le permitan trabajar. Empujada por esta realidad apura el paso y grita más fuerte: Chipile, tres por un dólar, aproveche….Va querer doñita…

Aturdido por este encuentro me detengo, a mi derecha: las tierras de Tito Benavides, las veredas que conducen rumbo a San Carlos El ámate, los tibuilotes debajo de los cuales el compa Dagoberto Gutiérrez soñó con el futuro. Miro cuidadosamente y puedo ver algunos postes pintados de rojo con cemento vestigios de la campaña del compa Shafick Handal.

A los lados de la calle que une esta ciudad con la capital han crecido grandes edificios, como por arte de magia, grandes capitales vinculados a la prestación de servicios, empresarios que han multiplicado sus capitales como peses, la diferencia es que no lo han repartido, o al meno no son peses los que se han repartido. Grandes construcciones dándole a esta ciudad una apariencia Perronezca. Empresarios perrones han dado a la ciudad una nueva apariencia, de eso nadie tiene duda.

Por las calles circulan microbuses y buses repletos de mis hermanos de sangre mestiza, aunque algunos se sientan europeos por la herencia de una amiga de su hermano que una vez visitó España. Buscadores incansables de empleo, fieles amadores del cambio, portadores de la bandera, intérpretes del himno nacional…Soñadores.

Puedo oír sus dolores pues son los míos… esa diaria amenaza de la suspensión de servicio, ese apenas me alcanza, esa interminable espera, la teoría del revalse explicada con voces de cambio…el que preguntó ayer tiene que responder ahora, seguimos confiando en que lo hará bien.

Oigo su dolor, no miento…Pues es el mió.

La estatua ya no llora sola, yo lloro con ella.

Que Dios bendiga a nuestro San Miguel!!

Comentarios por galevador39 on Feb 6th, 2010 e incluido en la categoria de RECIENTES. Usted puede seguir cualquier respuesta a este comentario en nuestro RSS 2.0. Usted puede dejar una respuesta llenando el formulario o seguir este comentario desde su sitio web

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