Soñando con el fin de la violencia en El Salvador


Por: Salvador Montalvo, salvadoreño residente en Canadá.

Todos o quizá la mayoría, soñamos con el fin de la violencia en El Salvador, pero hasta la fecha solo nos hemos quedado con el sueño.

Muchos piensan que la solución es más violencia y por eso han tratado de eliminar este problema social con las mal llamadas “Mano dura, mano súper-dura, mano blandita y muchas otras cosas más”. Lo más sorprendente es que aun después de ver los resultados persisten en utilizar los mismos métodos.

La solución a la violencia en El Salvador no se encuentra en comprar más armas, más municiones o más chalecos anti-balas.

La solución se encuentra en terminar con la “CORRUPCION”. Es increíble los millones de dólares robados. Dinero robado a un pueblo que les brindo la confianza, un pueblo que les creyó, un pueblo sufrido, un pueblo con deseos de buscar un mejor mañana. Tenemos que eliminar ese monstruo llamado “CORRUPCION”.

La solución se encuentra en ofrecer una educación a todos los niños y jóvenes, una educación obligatoria donde ni el Padre ni el estudiante tengan la opción de asistir o no a la escuela.

La solución se encuentra en ofrecer una pensión básica universal a todos los ciudadanos. ¿Que esperamos de las personas de bajos recursos? ¿Qué mendiguen por las calles al llegar a su tercera edad? Es fácil señalar y criticar a las personas por tener tantos hijos, pero no nos detenemos a pensar la razón por la que ellos buscan tener tantos hijos. Ellos buscan esa solución para que cuando estén viejos alguno de esos hijos los cuide, les de su alimento y un techo.

La solución se encuentra en ofrecer un seguro de salud universal para todos los ciudadanos. El Sistema ha creado diferentes clases de ciudadanos, el que tiene dinero y sale al exterior para obtener sus servicios de salud, los empleados y los desamparados que les toca el peor de los servicios, el sistema público. Esto no es lo que nuestra Constitución dice, nuestras leyes dicen que es obligación del Estado asegurar a los habitantes de la República, el goce de la libertad, la salud, la cultura, el bienestar económico y la justicia social. Este Seguro no debe de ser gratis, como muchos lo desean tampoco debe de ser un cobro uniforme, porque no todos tienen las mismas posibilidades económicas, pero si todos merecemos el mismo servicio. El pago debe de ser de acuerdo a nuestros salarios a nuestras posibilidades economiocas.

La solución está en crear un programa a nivel nacional de aprendizaje. Entendemos la urgencia que existe en muchos hogares de generar una entrada de dinero y algunos se ven forzados a mandar a sus hijos a trabajar a temprana edad. Con un programa de aprendizaje, los jóvenes una vez terminen su noveno grado pueden optar por continuar sus estudios o a obtener un oficio. Un programa de aprendizaje donde los jóvenes trabajan en las empresas, aprendiendo la practica por diez meses y luego asisten a la escuela por dos meses, donde aprenden la teoría, leyes y regulaciones de cada industria. De esta forma tendríamos trabajadores calificados. De esta forma el joven puede llevar un salario a su casa, pero también le sirve para su futuro, le sirve al país porque será un profesional en la industria que escoja.

La solución está en darle las herramientas necesarias al Fisco, para que pueda tener los colmillos que este cargo requiere. Por ahora tenemos un Fisco sin dientes.

La excusa que siempre escucho es la falta de recursos, esa es sola una excusa que solo sirve para buscar fondos en el extranjero y para seguir dando lastima, para continuar siendo parte de los países del tercer mundo y seguir pidiendo limosna de los países desarrollados. ¿Solo pensemos por un segundo, cuánto gasta el Estado, los ciudadanos, las empresas, los mismos criminales, en seguridad? Son cientos de millones de dólares, dinero que podríamos ocupar para financiar todos y más de estos programas.

¿Dónde comenzar? Realmente no importa, lo importante es comenzar. Si la pensamos mucho nos metemos en el problema de quien es primero, la gallina o el huevo. Es urgente poner las bases para una mejor sociedad.

Aprendamos a soñar, aunque algunas veces nos critiquen de atacar molinos de viento, es peor no intentar alcanzar el sueño imposible, sueño que muy pocos alcanzan, porque son muy pocos los que lo intentan.

Si el Estado no sabe cómo lograrlo, yo les aseguro que hay muchas personas capaces de hacerlo y sin cobrar un peso.

Una vez mas, muchas gracias por escuchar mis locuras. Un abrazo a todos

Salvador Montalvo