Trump se impone en los Estados Unidos. El Salvador no reacciona

Noviembre 9 2016. Después de todo un controversial proceso y campaña electoral, en el que se impuso los discursos acusatorios frontales, antinmigrantes y populistas, el candidato por el Partido Republicano  Donald Trump obtuvo el triunfo y será el  nuevo presidente de los Estados Unidos de Norteamérica a partir de enero del próximo año.

Tras un reñido conteo de votos que le permitió sobrepasar con 279 delegados los 270 que necesitaba para oficializar la victoria. Su rival, la demócrata Hillary Clinton, obtuvo 218  representantes en el Colegio Electoral.

Los demócratas perdieron estados clave, los considerados indecisos, en una jornada en que desde los primeros resultados preliminares la ventaja fue para el magnate inmobiliario, que en efecto se llevó los estados más importantes, incluida la Florida, donde hubo una gran afluencia de votantes hispanos y que vuelve a ser republicana tras ocho años.

Trump, en efecto, sorteó las encuestas que le daban una desventaja de tres puntos, pues en el día más importante se agenció los delegados de Georgia (16), Carolina del Norte (15), Iowa (6) y Ohio (18), los cuales le dieron un empuje para sumar los representantes que requería para ocupar la Casa Blanca.

Clinton, en tanto, obtuvo la preferencia electoral en su local Nueva York y en estados indecisos como Colorado (9), Virginia (13) y Nuevo México (5).

Los dos candidatos mantuvieron el resto de preferencias en las sedes que normalmente son republicanas (Texas, Misuri y Tennessee) o demócratas (California, Washington o Illinois).

Un punto que afectó las pretensiones de la demócrata fue la baja participación de los electores afroamericanos, quienes no llegaron a las urnas como cuando votaron a Barack Obama en los dos eventos anteriores.

Al saberse que este resultado era irreversible, la candidata demócrata  Hillary Clinton llamó a Trump para felicitarlo.

Así mismo, los republicanos se adjudicaron las Cámaras alta y baja del Legislativo estadounidense. El Congreso ya se preveía a favor de los rojos, mientras que la aparente ventaja de los demócratas en el Senado se diluyó y el mapa de escaños quedó a favor de los republicanos.

En El Salvador las reacciones fueron en su mayoría de desconcierto y desaliento ante el inminente panorama en campos como las políticas anti inmigrantes y económicas que durante toda su campaña esgrimió el ahora próximo presidente de ese país en el que viven más de dos millones de salvadoreños y de quienes depende en gran parte la economía salvadoreña. En el campo político aún no se conoce las posiciones de los sectores salvadoreños, ni cuál será la relación entre gobierno salvadoreño y el estadounidense.