Un día como hoy, la Voz del Pueblo

 

Hace 10 años, un 24 de enero del año 2007, después de meses de mucho trabajo y mucha inversión de recursos, parida como una visión y juntando los sacrificios de 30 años de su fundador William Osmar Chamagua,  surcó por primera vez los aires de El Salvador  y el ciberespacio la señal de Radio Cadena Mi Gente.

Nadie imaginaba que sería tan grande, ni le apostaban  llegar a tocar tantos corazones, conciencias y memorias. Nadie imaginaría que sería instrumento y protagonista de tantos momentos trascendentales. Poco a poco, fue ganando brillo, pujanza, territorio, al posesionarse dando voz a la gente humilde, a los obreros, a los salvadoreños en el mundo; analizando a profundidad y en colectivo, se fueron uniendo muchísimos profesionales, intelectuales, líderes, cada quien en su momento le dio lo mejor de sí, convirtiéndola en un aula maravillosa, que comparte todas las materias que un pueblo necesita para desarrollarse: Política, fe, ciencias, información, debate, pero sobre todo elementos para la práctica  que nos encamine hacia un mejor país.

Han sido grandes momentos los vividos, tanto desde la cabina azul, donde hay cinco teléfonos y cinco micrófonos abiertos todo el tiempo para hacer honor  a nuestro lema: “La Voz del Pueblo”, como también en el campo, visitando todos los municipios del país, donde se conoce en carne propia la realidad de la gente, esa que nos espolea a hacer lo que hacemos cada día, desnudándola para cambiarla.

Por cada hora, programa, día, al aire en esta lucha en estos diez años, damos infinitas gracias a Dios, sin el que nada es posible; damos gracias a cada hombre y mujer que han aportado, intelectual, física o económicamente para mantener esta misión, incluso a quienes se declararon enemigos, pues ellos también nos vuelven fuertes,  y principalmente a usted, por estar siempre ahí, aquí escuchando, compartiendo, comentando, pues a pesar del tiempo, usted se ha mantenido junto a nosotros, y prevalecemos juntos, como prevalecen las verdades que desde esta trinchera han sido dadas y  cuya luz nos ha ido  dando la razón y nos legitima y hace fuertes…

Que sea este aniversario una grandiosa celebración en nuestros corazones, porque es de todos, algo muy nuestro, sagrado, profundo, y que esto renueve en nosotros esa fe y valor que tanto necesitamos en estos tiempos de adversidad para el pueblo. Que sea para unificarnos, reconciliarnos, abrazarnos formando esa muralla imbatible   que nada ni nadie pueda vencer y que la voz de los humildes pueda seguir escuchándose fuerte.

En nombre de todo este colectivo, con el que hemos vivido esta pasión, lágrimas, alegrías, calor, amor, muchísimas gracias, muchísimas felicidades Mi Gente….