Vidéo: El año viejo que se va y el año nuevo que llega. Pastor William Osmar Chamagua

El año viejo que se va y el año nuevo que llega.
Pastor William Osmar Chamagua

Domingo 31 diciembre, 2017

Uno de los éxitos musicales del famoso cantante español Julio Iglesias en 1969 llevaba por título: “La Vida Sigue Igual”. En ella él cantaba sobre cosas que en estos casi 50 años no han cambiado ni cambiaran nada…

Unos que nacen otros morirán
Unos que ríen otros llorarán
Aguas sin cauces ríos sin mar
Penas y glorias guerras y paz

Siempre hay por quien vivir y a quien amar
Siempre hay por qué vivir por qué luchar
Al final las obras quedan las gentes se van
Otros que vienen las continuarán,  la vida sigue igual

Pocos amigos que son de verdad
Cuanto te halagan si triunfando estas
Y si fracasas bien comprenderás,
los  buenos quedan los demás se van

Siempre hay por quien vivir por quien amar
Siempre hay por qué vivir por qué luchar
Al final las obras quedan las gentes se van
Otras que vienen las continuarán,
La vida sigue igual

Muy a pesar de que millones de seres humanos están ya en el futuro y dieron hace algunas horas la bienvenida al 2018, muchos como nosotros continuamos segundo a segundo, minuto a minuto, hora a hora, caminando hacia la media noche, momento en el cual nuestro reloj le pondrá fin y enviará al calendario de la historia a este 2017.

Por supuesto, aquella misma letra se repetirá, “Unos que nacen otros morirán, unos que ríen otros llorarán , Aguas sin cauces ríos sin mar, penas y glorias guerras y paz.  Siempre hay por quien vivir y a quien amar. Siempre hay por qué vivir por qué luchar, Al final las obras quedan las gentes se van. Otros que vienen las continuarán,  la vida sigue igual.”

Con todo eso, la realidad y la vida no tiene por que continuar siendo igual, en nosotros esta el poder de la vida y de la muerte; claro está que también en nuestras manos se encuentra el poder de la continuidad y, en ese sentido, por supuesto, la vida puede seguir igual.

Ignoro si este año fue bueno o fue malo en su vida, si trajo felicidad, luto, alegría o dolor, si llenó su vida de tristeza o de gozo, si se encontró con Dios o si por el contrario se alejó de EL.
En el evangelio según San Mateo 18:21-22 leemos:

21 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?

22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.

La pregunta: ¿Cuantas veces perdonaré a mi hermano? Aplica no solamente a “mi hermano”, aplica también a mi mismo. Nosotros pecamos o, dicho de otra manera, nos fallamos, nos defraudamos inclusive a nosotros mismos. En ese sentido “EL PERDON” no solamente aplica a los demás, también aplica a mi mismo.
¿Cuántas veces me perdonare a mí mismo por todas las promesas que hice al final del año pasado y que no cumplí? ¿Cuántas veces me perdonaré por haber sido durante este año un mal amigo, un mal hermano, un mal padre, un mal hijo, un mal ser humano? ¿Cuántas veces me perdonaré por no haber cumplido con las expectativas de los demás y más importante que eso, por no haber cumplido con mis propias expectativas?
Este nuevo año que llega en realidad nos ofrece un nuevo perdón que no es nada más que una nueva oportunidad para reiniciar la vida, una nueva oportunidad para hacer nuevas todas las cosas, una nueva oportunidad para tratar de nuevo, una nueva oportunidad para perdonarme y para reencontrarme conmigo mismo y con Dios. Una nueva oportunidad para resarcir mis errores del pasado, para hacer nuevos amigos y para reiniciar las amistades que deje en el camino. Una nueva oportunidad para perdonar a los demás y lo más importante, para perdonarme a mi mismo.

Y es que cuando todas las cosas se hayan escrito, entonces y solamente entonces comprenderemos que nuestros fracasos y desiluciones, tristezas y desencantos tienen en su raíz la falta de perdón a nosotros mismos. Nos auto exigimos y nos auto imponemos demasiado sin habernos tomado el tiempo para conocernos a nosotros mismos y para conocer a los demás. De ahí que: ¿Cómo puedes decir que amas a Dios a quien no ves si no amas a tu hermano a quien si ves?

Es mi deseo entonces que este nuevo año que llega sea una nueva oportunidad para auto-perdonarnos, para reencontrarnos a nosotros mismos, para ser felices, para convertirnos en personas plenas, personas que no necesiten del mundo externo para ser felices porque se dieron cuenta que la felicidad no está en el mundo externo sino mas bien en el mundo interno.

Que este 2018 sea pleno y bello para cada uno de ustedes, lleno de éxitos y bienaventuranzas pero sobre todo que sea un año lleno de la presencia de Dios en cada una de sus vidas. Feliz 2018. Amén.

William Osmar Chamagua
31 de Diciembre 2017